jueves, 9 de octubre de 2025

PEDRARIAS Y SUS CAPITANES

 PEDRARIAS: Artículo tomado del diario “La Estrella de Panamá”.    http://laestrella.com.pa/panama/nacional/odiado-conquista-leyenda-negra-pedrarias-davila/23960472  





TEXTO tomado con fines académicos.

Algunos segmentos se han tomado de la obra: Crónicas de Castilla del Oro de Rubén darío Carles.

Pedro Arias de Ávila:  El más odiado de la Conquista: la leyenda negra de Pedrarias Dávila.

En vida, Pedrarias Dávila gozó de honores, prestigio, poder y cercanía a la Corona de Castilla En contra de la prevalente noción de que la Conquista de América estuvo siempre en manos de los elementos menos educados de la sociedad española, la expedición que llevó a Pedro Arias Dávila hacia el istmo centroamericano en 1514 llevaba consigo ‘la más lúcida gente que de España haya salido', según las crónicas de Pascual de Andagoya

Los veinte buques que salían en abril de 1514 de San Lucar de Barrameda, llevaban a bordo nobles, hidalgos, militares y sacerdotes, algunos de los cuales se convertirían con los años en prominentes figuras de la historia americana: Hernando de Soto (futuro conquistador de Florida); Diego de Almagro (conquistador de Perú); Sebastián de Belalcázar (de Quito); los historiadores Gonzalo Fernández de Oviedo y Bernal Diez del Castillo y el obispo del Darién Juan de Quevedo.

Decepcionado por el resultado de los primeros 15 años de la Conquista, sobre todo el fracaso en la búsqueda del ansiado paso hacia las Indias y abrumado por los grandes problemas de La Española, con esta nueva expedición el rey Fernando El Católico deseaba impartir un giro más serio a su empresa.

Pedro Arias Dávila, de una de las mejores familias de Segovia, ligada durante varias generaciones a la Corona de Castilla, encarnaba ese nuevo espíritu que buscaba el rey para las colonias.

Los Arias, judeoconversos, gozaban de gran fortuna y aprecio en la corte. El mismo Pedrarias había sido paje de Juan II (padre de la reina Isabel) y compartido aventuras militares con Fernando y su esposa Isabel en Granada, Francia y Portugal.

La esposa de Pedrarias, Isabel de Bobadilla y Peñalosa, había aportado al matrimonio un tal vez mayor enclave en la corona, si se quiere, a través de su tía, Beatriz de Bobadilla. Esta era una de las mejores amigas de infancia y gran apoyo de la reina Isabel. Era tal la ascendencia de esta, que se decía comúnmente en la época que "en Castilla, sino es la reina, es la Bobadilla".

Por derecho propio, Pedrarias era un ‘súper hombre' de alta estatura, tez blanca, ojos verdes, cabello rojizo y excelente destreza en el manejo de la lanza (ganaba todos los torneos en los que participaba), por lo que en su juventud había sido apodado ‘El Galán' y ‘El Justador'.

Su fortaleza física era tal, que, a sus más de 60 años, en la campaña del norte de Africa, había sido el primero en escalar la fortaleza de Orán y Bujía, donde, según la crónica de su tiempo, ‘mató con sus propias manos al alférez moro'.

Al momento de ser nombrado gobernador de Castilla Aurífera —un territorio inexplorado que comprendía desde lo que hoy es Nicaragua hasta el norte de Colombia— Pedrarias tenía más de 70 años y arrastraba varias enfermedades. Su carácter malhumorado incluía extrañas manías, como la de llevar consigo a todas partes un ataúd, en el que se introducía cada año para escuchar una misa por la salvación de su alma.

Para la empresa colonial el rey lo había investido de gran poder, con el que debía cumplir una serie de detalladas instrucciones (las reales cédulas). Estas básicamente lo comprometían a controlar y ampliar los territorio ocupados en Tierra Firme, para lo cual debían hacerse nuevas expediciones, fundarse poblados, además de cristianizar a los nativos para cobrarles impuestos. A los indígenas que no quisiesen colaborar, previa lectura del llamado Requerimiento, se les haría la guerra.

Aunque las cédulas hacían ver que debía evitarse el maltrato gratuito a los indígenas, esto se contradecía con el resto de las especificaciones, que ponían énfasis en obtener los máximos beneficios lo antes posible.

En forma privada, de boca del rey, Pedrarias llevaba otra instrucción: la de iniciar, previa investigación, un juicio contra un aventurero de cuarenta años que había usurpado, contrario al orden real, el mando en la población de Santa María la Antigua, en el Darién. Su nombre: Vasco Núñez de Balboa.

LLEGADA

Después de 4 largos meses, la expedición de 22 buques llegaba por fin a su destino, el puerto de Santa María del Darién, el día 30 de agosto de 1514.

Al arribo del enorme contingente de barcos, cuentan los cronistas, Balboa se encontraba en calzones y alpargatas, enseñando a un grupo de nativos a colocar correctamente un techo de paja.

Balboa se acicalaría rápidamente para recibir a los recién llegados en la playa, acompañado de algunos de los 515 colonos y 1,500 indígenas que componían el pequeño poblado.

Mal vestido, sudado y confundido, llegaría a tiempo para ver descender de la nave capitana a Pedrarias, vestido elegantemente de seda y brocado, de la mano de su esposa, y seguido de un cortejo de oficiales reales y capitanes, formados en tropa, tras el obispo y demás sacerdotes.

La llegada del nuevo gobernador supondría un cambio radical en la forma de vida de los colonos y la pérdida de la paz, tranquilidad y sentido del propósito que disfrutaban desde que Balboa había tomado el mando, por medios poco ‘ortodoxos', de Martín de Enciso y Diego de Nicuesa.

Gracias al gran carisma natural del que gozaba Balboa, españoles e indígenas habían establecido no solo relaciones cordiales sino un proceso de intercambio cultural enriquecedor. Los primeros habían dado apoyo a los caciques amigos para guerrear contra sus enemigos. A cambio, los naturales les proveían de guía, facilidades para conseguir oro y alimentos.

La llegada de 1,500 personas nuevas, con otro talante, proclives al maltrato y abusos, con armas poderosas, y dando muestras que venir a quedarse, hizo cambiar la actitud amable de los indios.

REUNIÓN PRIMERA

Aunque en un principio, Pedrarias y Balboa intentaron mantener las apariencias, la desconfianza entre ambos hombres era demasiado fuerte.

Mientras que el primero temía acabar como Ojeda o Nicuesa, Balboa sospechaba de los poderes establecidos y de su capacidad para tronchar su autonomía y sueños de aventuras y conquistas.

Los meses siguientes, Pedrarias se mantuvo esperando que el rey le hiciese llegar las instrucciones para hacer finalmente el juicio a Balboa por sus delitos pasados. Sin embargo, para su sorpresa, el 20 de abril del año 1515, llegarían a Santa María dos carabelas portando órdenes reales muy diferentes: Balboa había sido nombrado gobernador de Panamá y Coiba y Adelantado del Mar del Sur, un título de gran prestigio en reconocimiento al descubrimiento de este mar, en septiembre de 1513.

En su carta, el rey le pedía a Pedrarias que favoreciese a Balboa y que se dejase aconsejar de él, que tanta experiencia tenía ‘en las cosas de Indias'

Las nuevas consideraciones dadas por el rey a Balboa no gustaron nada a Pedrarias ni favorecieron la relación entre ambos, que durante los próximos cinco años de convivencia en Darién, mantedrían una clara enemistad, con sus altas y sus bajas.

Ninguno de los dos cejaría en su empeño de convencer al rey de los defectos del otro. Los Archivos de Indias recogen las cartas enviadas en que ambos se acusan mutuamente de envidia y avaricia. Balboa, por su parte, añadía a Pedrarias las acusaciones de vago, viejo y enfermizo y de no castigar los desmanes de sus capitanes.

A la muerte del rey Fernando, los enemigos de Pedrarias, encabezados por fray Bartolomé de las Casas, lograrían convencer al nuevo monarca, Carlos I, de la maldad de Pedrarias.

El rey acordó sustituirlo por el entonces gobernador de Canarias, Lope de Sosa.

Como es de esperarse, al conocer de su próxima destitución, Pedrarias culpó a Balboa y en el mes de enero de 1519 entabló acusación por rebeldía en contra de él. Después de un proceso oscuro llevado a cabo por Gaspar de Espinosa, alcalde de Santa María la Antigua, el adelantado fue decapitado junto con un grupo de sus más fieles seguidores.

La última de sus faltas había sido poner a circular en la colonia unas cartas falsas del rey, para favorecer su viaje de conquista del Perú, tierra dorada y soñada por él durante muchos años. Su injusta (?) ejecución, el 15 de enero de 1519, con tan altas promesas y posibilidades, acrecentaría y mitificaría su figura, no exenta de faltas.

Por su parte, el que algunos han llamado un ‘el malvado más amado por el destino', tuvo mejor suerte.

El barco que transportaba a Lope de Sosa llegaría a la colonia el 18 de mayo de 1520, portando su cadáver. Había fallecido un día antes de desembarcar.

Pedrarias sepultó a Sosa en la catedral con la mayor solemnidad y honores y siguió provisionalmente como gobernador interino. Pero tuvo la astucia de enviar a España a su esposa y a su hijo Diego, con un gran cargamento de perlas, para que estos convenciesen al rey Carlos de mantenerlo como gobernador.

El rey, empeñado en su Guerra de las Comunidades, en España, lo confirmó en el puesto en septiembre de ese año. Finalmente, Pedrarias sería removido de su puesto. Pero lograría ser enviado a Nicaragua, donde gobernaría desde marzo de 1528 hasta su muerte, el 6 de marzo de 1531, en la ciudad de León, a los 91 años de edad, por "vejez, pasiones y enfermedades".

En Panamá, el apodado ‘Galán', ‘Justador', o la ‘Ira de Dios', según De las Casas, haría importantes aportes como la fundación de la ciudad de Panamá y la de Natá, así como la construcción de un camino entre la costa pacífica y la caribeña. También hizo expediciones de reconocimiento.

Sin embargo, durante siglos, Pedrarias ha pasado a encarnar todas las ‘leyendas negras' de América, al punto de ser considerado por algunos historiadores como ‘el personaje más odiado de la Conquista'.

En el año 2000, cuando se descubrieron sus presuntos restos en Nicaragua, junto con los de un subalterno llamado Hernández de Córdoba, a quien había hecho decapitar (¿suena conocido?) el Ejército de Nicaragua honró con 21 cañonazos los restos de Hernández de Córdoba. Los de Pedrarias no solo no recibieron este honor, sino que fueron sepultados a los pies de aquel.

 

ANDRÉS DE GARABITO (Tomado de Crónicas de Castilla del Oro):

 Andrés de Garabito, el mal amigo, causante o  directo  responsable de que le cortaran la cabeza a Vasco Núñez de Balboa, mereció siempre la confianza de Pedrarias, quien le nombró teniente gobernador en el pueblo de Acla. Años después pasó a León-Nicaragua-donde murió trágicamente.

JUAN DE AYORA (TOMADO DE Crónicas de Castilla del Oro):  “Otra expedición se organizó en agosto de 1514 al mando del capitán Juan de Ayora y de los tenientes Fernando de Meneses y Francisco Ávila, quienes dejaron establecidos en fuerte de Santa Cruz en tierras del cacique Comagre bajo las órdenes del capitán Juan de Zorita.

    “De Santa Cruz los expedicionarios de Ayora siguieron adelante… Con el resto de la expedición Juan de Ayora trasmontó la cordillera que mira a la Mar del Sur.

   Tal recorrido por estas tierras que eran dominios de los caciques Pocorosa, Tubanamá y Secativá, ha hecho célebre por su trato cruel al capitán Ayora “el que asaltaba en noche los poblados indígenas, les robaba el oro, les secuestraba sus mujeres e hijas y a los que huían echábales los perros mordedores, de tal manera que no dejó caciques ni indio en paz”.

BARTOMOLÉ HURTADO (Tomado de Crónicas de Castilla del Oro):   Salió de Santa María en busca de informes de la expedición de Ayora y regresó con crecido número de prisioneros nativos de los cuales dio seis al gobernador, otros seis al obispo y cuatro a cada uno de los funcionarios de la colonia, para así librarse de un merecido castigo por sus atropellos y haber reducido a la esclavitud a los indios que encontró a su paso.

FRANCISCO BECERRA (Tomado de Crónicas de Castilla del Oro) Fue otro de los escogidos por Pedrarias para hacer un recorrido por las tierras de Comagre y Tubanamá hasta alcanzar el Golfo de San Miguel.

     Su expedición fue tan exitosa que trajo consigo más de trescientos indios en cuerda y más de siete mil pesos de todo lo cual tocó gran parte a Pedrarias y a los Oficiales Reales.

     Sin lugar a dudas Becerra fue uno de los capitanes que cometió mayores crueldades con los nativos del Darién. De él cuentas los cronistas de la conquista, la villanía y maldad que cometió con los caciques de El Suegro y El Quemado.

     Al cacique Mohe lo denominaron “el suegro” porque al llegar los cristianos a sus dominios sus jefes le robaron sus cuatro hijas, de tal manera que en forma burlona le llamaron el suegro.

     Al otro cacique le llamaron el Quemado porque sin otra causa que no dar oro lo sometieron al tormento del hierro candente.

GASPAR DE MORALES (Tomado de Crónicas de Castilla del Oro):   Una nueva expedición al mando de Gaspar de Morales acompañado de Pizarro alcanzó la Mar del Sur por las tierras de Chiapes y Tumaco y embarcándose en cayucos indígenas visitó el archipiélago de las Perlas, donde gobernaba Terarequí, el que después de ser vencido en batalla le entregó al vencedor una canastilla de perlas en las que figuraba una muy valiosa, del tamaño de una nuez pequeña, la que fue obsequiada a la reina.

    Al sentar pie en la isla más grande, que Balboas denominó Isla Rica, le dio el nombre de Isla de las Flores. De regreso al continente Morales alcanzó la  punta de Garachiné  vistó las tierras de Birú y Chocama, en donde ordenó el degollamiento de trescientos indios cautivos que tenía en rehenes, entre éstos niños de pecho que morían en los brazos maternos, pensando que con medidas tan horrendas atemorizaría a sus perseguidores.

DIEGO DE ALBITEZ: Hizo que el cacique Chagres comprara su libertad con seis mil pesos oro.

GONZÁLO DE BADAJOZ:  (Tomado de Crónicas de Castilla del Oro): Realizó una excursión hasta las entonces desconocidas tierras de occidente. En su recorrido visitó Totunaga, Tataracherubi, Tabor, Pananomé, Nata, Escoria y Antatara (señor de París). Al comienzo la expedición se desarrollaba sin ningún incidente de guerra porque los indios huyeron a lo más abrupto de sus montañas o rindieron a los conquistadores su más sumiso vasallaje, ofreciéndole como tributo valiosas joyas de oro cuyo valor ascendió a  80,000 pesos. Al llegar a los dominios de Antatara, cacique de París, éste dejó la tierra desierta a los invasores , remontándose a las montañs con sus mujeres e hijas. Invitado por Badajoz para que viniera a su presencia el cacique rehusó hacerlo, pero le mandó como presente dos canastas tapizadas  de cuero de venado, repletas de joyas de oro, collares, narigueras, pectorales de gran valor. Este rico presente aumentó la codicia de Badajoz, quien atacó de sorpresa el poblado del cacique para hacerlo prisionero y exigirle como rescate mayor cantidad de oro. Tal actitud del capitán español movió al indio a buscar los medios para atacarle los medios para atacarle de forma ventajosa. Hízole conocer que las riquezas de la tribu estaban escondidas en las serranías del sur de la Península, en las montañas del Quema. Interesado por el oro Badajoz dividió su s tropas compuestas de 130 expedicionarios y en persona caminó toda una noche para el amanecer no encontrar sino una choza desolada en medio de la cordillera. Divididas las fuerzas de los invasores los indios atacaron con gran ímpetu a los que quedaron, prendiéndole fuego al campamento español y no hubiera quedado hombre vivo si Badajoz no hubiera acertado a llegar pronto en auxilio de sus compañeros. Atacada por todas partes  la gente de Badajoz hizo un esfuerzo para salir de este cerco de muerte, dejando en el campo de batalla sesenta castellanos y todo el oro que habían recaudado a lo largo de su recorrido entre Nombre de Dios y el Golfo de Parita.

GASPAR DE ESPINOZA (Tomado de Crónicas de Castilla de Oro):   Varios hechos describen los eventos más importantes ligados a este conquistador. 1. La participación en el juicio en contra de Balboa y el uso de las naves que construyó Balboa, para explorar el Pacífico y luego regresar por tierra desde Punta Burica hasta Panamá en el año 1521. 2. La expedición para castigar a Pocorosa y luego la recuperación del tesoro perdido por Badajoz. En tierras de Pocorosa fue informado Espinoza del desastre de Badajoz en las tierras de París  e inmediatamente pidió autorización a Pedrarias para luego castigar a Pocorosa seguir hacia el occidente y rescatar el rico botín que los guerreros de Antatara habían quitado de las manos de Badajoz. Espinoza avanzó por la tierras de Comagre, Pocorosa, Tubanamá los que habían reunido tres mil combatientes para oponerse a su avance, pero al verse atropellaos por los caballos que los jinetes les echaban encima recibieron un gran espanto y en su pánico cada cual trató de salvarse como mejor pudo. Sin embargo, hizo algunos prisioneros los que sometió a los más crueles suplicios para castigar a sí el arrasamiento y muerte de los pobladores de Santa Cruz.  En su avance hacia occidente sorprendió a los caciques Cherú y Natá. “Eran tantos bohíos que había en la aldea de Natá-dice Espinoza-que creo que no hubo nadie que no se espantasey tuviese temos de ver tanta población. Hallamos allí infinito maíz y tantos venados que los que les vimos los apreciamos en trescientos e infinito pescado salado e muchos patos e pavos y toda comida de indios en mucha abundancia”. Fue el cacique Natá quien informó al  invasor que todos los tesoros que había perdido Badajoz estaban en poder del distante Antatara, señor de París. Cuidadoso de no dejar en libertad enemigos a sus espaldas, para que no le sucediera lo mismo que a Badajoz, Espinoza avanzó por las tierras de escoria y comisionó al capitán Bartolomé Hurtado su sometimiento. Sorprendido en la noche el cacique fue hecho prisionero y así acompañaban en cautiverio a los invasores los caciques Cherú, Natá y escoria.  Después de cruzar el escoria, hoy río Santa María, el capitán Diego de Albitez avanzó con 90 soldados por el territorio que forman las provincias de  Azuero. Saliéronle a cerrar el paso 4 mil combatientes a las órdenes del propio cacique Antatara y después de dura refriega entre cristianos e indígenas decidió la batalla  la llegada de los refuerzos que traía Espinoza…..  Informado Espinoza de que el cacique  mantenía ocultos sus tesoros en la serranía de Quema mandó tras él hasta el final de la península a Diego de Albítez y logró establecer con los caciques conversaciones amistosas y valiéndose de buenas maneras logró recuperar parte del tesoro quitado a Badajoz, cuyas joyas de oro valían más de ochenta mil castellanos.



AHORA SU TRABAJO:

Diga en un comentario, luego de haber leído este artículo o entrada: 1. cuál fue su sensación personal al leer sobre el arribo de Pedrarias  a Santa María la Antigua del Darién.   2. Cuál fue para usted el capitán español traído por Pedrarias que se comportó de peor manera y porque usted sostiene eso. 3. ¿Qué le díría en su cara a ese capitán español si lo tuviese en frente? 

FECHA DE ENTREGA:   Domingo 13 de octubre entre las seis y las siete de la tarde.

RECORTE Y CUADERNO:  recuerde envíar, apenas haga el comentario y lo publique, un recorte de pantalla al profesor.  Saque copia de todo su comentario y lo pega en el cuaderno.

BALBOA Y EL NOMBRE CASTILLA DEL ORO

 



DATOS PREVIOS:


El primer nombre hispano de Panamá, fue VERAGUA. Luego, por breve tiempo su nombre cambió a Castilla del Oro. Pero, por qué cambió precisamente a ese nombre. La causa se encuentra en una de las cartas escritas por  Vasco Núñez de Balboa al rey.  

INSTRUCCIONES ESPECIALES:

Debe hacer un comentario en la sección de comentarios relacionado con el cambio de nombre de Veragua a Castilla del Oro. Para eso debes leer todo el documento escrito por Vasco Núñez para que cuando escribas tu comentario, específicamente en el blog, sustentando tu opinión. DEBERES: 1. Citar e insertar entre comillas, tres oraciones poderosas que justifican, de acuerdo a tu opinión, el cambio de nombre de Panamá. 2.Debes hacer énfasis en tu escrito acerca de cual es la oración o frase más poderosa que justificó el cambio de nombre. 3. Escribe DIEZ palabras que en tu opinión, ahora están mal escritas y destaca como deben escribirse. 4. Cite un tratamiento de respeto de Balboa al rey y comente por qué ese le llama la atención. Al finalizar el comentario y publicarlo deberás hacer un recorte de pantalla y pegar todo el comentario en el cuaderno. Luego debes escribir los criterios de evaluación de este trabajo.

En modo alguno se aceptará que el comentario se escriba en forma de CUESTIONARIO. Si lo hace, su trabajo no será evaluado.

FECHA DE ENTREGA: 

SÁBADO 11 DE OCTUBRE DEL AÑO 2025 ENTRE LAS SEIS Y LAS SIETE  DE LA TARDE, SOLAMENTE. 


DESCRIPTORES DE EVALUACIÓN.

1.SALUDO COMPLETO ... 5 PUNTOS

2. SUSTENTA E INSERTA CITAS DE FRASES U ORACIONES ....  10

3. SUSTENTA FRASE PODEROSA Y PALABRAS.......20

4. SUSTENTA TRATAMIENTO ........10 PUNTOS

5. REDACCIÓN Y ORTOGRAFÍA...........10

6. TRABAJO RECORTADO Y PEGADO EN EL CUADERNO...............5

7. CALIDAD DE ESCRITO MUY LEJOS DE CUESTIONARIO........ 20

8. SUSTENTA EL NO USO DE COPIA O IA.........................................30



A continuación, tengamos el placer de leer a Vasco Núñez de Balboa.


Cristianísimo i mui poderoso señor:

Hago saber a vuestra mui real alteza que anvos a dos governadores, ansi Diego de Nicuesa como Alonso de Ojeda, dieron mui mala cuenta de sí por su culpa, que ellos fueron causa de su perdición por no saberse valer, y porque después que a estas partes pasan toman tanta presunción y fantasía en sus pensamientos que les parece ser señores de la tierra y desde la cama han de mandar la tierra y governar lo que es menester... i la cualidad de la tierra es tal que, si el que tuviere cargo de governarla se duerme, quando quiere despertar no puede, porque es tierra que quiere que el que la regiere la pase e la rodee muchas vezes, i como la tierra sea mui trabajosa de andar a cabsa de los muchos ríos i ciénagas de grandes anegadizos i sierras donde muere mucha del grande trabajo que se recibe, hacénsele de mal ir a recibir malas noches i pasar trabajos, porque cada día es menester ponerse a la muerte mil vezes...

La mayor parte de su perdición ha sido el mal tratamiento de la gente, porque creen que desde que acá una vez lo tienen, que los tienen por esclavos... Principalmente he procurado, por doquiera que he andado que los indios desta tierra sean mui bien tratados, no consintiendo hacerles mal ninguno, tratándoles mucha verdad, dándoles muchas cosas de las de Castilla por atraerlos a nuestra amistad. Ha sido cabsa tratándoles verdad que he sabido dellos mui grandes secretos i cosas donde se puede haver mui grandes riquezas en mucha cantidad de oro de donde vuestra mui real alteza será mui servido... Sabrá vuestra mui real alteza que después que aquí estamos havemos corrido tanto a unas partes i a otras a cabsa de la mucha necesidad que havemos tenido que me espanto como se ha sufrido tanto trabajo y las cosas que han subcedido más han sido por mano de Dios que por mano de gentes.

Yo he procurado de nunca fasta oy haver dexado andar la gente fuera de aquí sin ir delante, hora fuese de noche o de día, andando por ríos i ciénagas i montes i sierras, i las ciénagas desta tierra no crea vuestra real alteza que es tan liviana que nos andamos folgando, porque muchas veces nos acaece ir una legua i dos i tres por ciénagas i agua desnudos i la ropa cogida puesta en la tablanchina encima de la cabeza, i salidos de unas ciénagas entramos en otras i andar desta manera que todo lo que sea habido fasta hoy de lo hacer mui bien repartir, ansi el oro como guanín y perlas, sacando lo que pertenece a vuestra mui real alteza, como todas las otras cosas, ansi de ropa como de cosas de comer, que fasta aquí havemos tenido en más las cosas de comer que el oro, porque teníamos más oro que salud, que muchas veces fue en muchas partes que holgávamos de hallar una cesta de maíz que otra de oro. Mui poderoso señor, lo que yo con buena industria i mucho travajo con la buena bentura he descubierto es esto.

 En esta provincia del Darién hai descubiertas muchas i mui ricas minas, hai oro en mucha cantidad: están descubiertos veinte ríos, i treinta que tienen oro salen de una sierra que esta fasta dos leguas desta villa. Yendo este río grande (de San Juan) arriba treinta leguas sobre la mano esquierda entra un río mui hermoso i grande, yendo dos días por el arriba estaba en cacique que se dice Dabaive, mui grande señor i de mui grande tierra i mui poblada de gente, tiene oro en mucha cantidad en su casa, i tanto que para quien no sabe las cosas desta tierra será bien dudoso de creer...: dícenme muchos indios que lo han visto que tiene este cacique Davaive ciertas cestas de oro que cada una dellas tiene un hombre que llevar a cuestas... Estos indios que cogen este oro lo traen en granos como lo cogen por fundir i lo rescatan con este cacique Davaive, dales en precio por rescate indios mancebos y muchachos para comer, i indias para que sirvan a sus mugeres, no las comen, dales puercos en esta tierra muchos, dales mucho pescado i ropa de algodón i sal, dales piezas de oro labradas como ellos las quieren... este cacique Davaive tiene grande fundición de oro en su casa: tiene cientos de hombres a la cantina que labran oro, esto es por todo nueva cierta... 

Lo que por esta costa abajo hacia el poniente hay es que yendo veinte leguas de aquí hay una provincia que se dice Careta, hay en ella ciertos ríos que tienen oro, lo sé de algunos indios e indias que aquí están en esta Villa no se han ido a bajar por no alborotar la tierra que está de paz porque somos pocos hasta que haya más gente; yendo más la costa abajo hasta cuarenta leguas de esta Villa entrando la tierra adentro hasta doce leguas está un Cacique que se dice Comogre, y otro que se dice Pocorosa,  i a donde pueda haver tanto oro i tanta riqueza conque se puede conquistar mucha parte del mundo...están tan cerca de la mar el uno como el otro, tienen mucha guerra los unos con los otros, en toda la tierra tiene cada uno de ellos un pueblo y dos a la costa de este mar, de donde se mantienen de pescado la tierra dentro; en casa de estos dos Caciques me certificaron los indios que hay ríos de oro muy ricos, está(n a) una jornada de este cacique Pocorosa unas sierras las más hermosas que se han visto en estas partes, son sierras muy claras sin ningún monte, salvo alguna arboleda que está por algunos arroyos que descienden de las sierras. Están allí en aquellas sierras ciertos Caciques que tienen oro en mucha cantidad en sus casas; dicen que los tienen todos aquellos Caciques en las barbacoas como maíz, porque es tanto el oro que tienen que no lo quieren tener en cestas, dicen que todos los ríos de aquellas sierras que tienen oro, y que hay granos muy gordos en mucha cantidad, la manera como se coge es que lo ven estar en el agua y lo apañan y lo echan en sus cestas; asimismo, lo cogen en los arroyos desde que están secos, y para que Vuestra muy Real Alteza de las cosas de aquellas le envío un indio errado de los de aquella tierra que lo ha cogido él muchas veces; esto no lo tenga Vuestra muy Real Alteza a cosa de burla porque de verdad yo estoy bien certificado de muchos indios principales y caciques.

 Están allí en aquellas sierras ciertos Caciques que tienen oro en mucha cantidad en sus casas; dicen que los tienen todos aquellos Caciques en las barbacoas como maíz, porque es tanto el oro que tienen que no lo quieren tener en cestas, dicen que todos los ríos de aquellas sierras que tienen oro, y que hay granos muy gordos en mucha cantidad, la manera como se coge es que lo ven estar en el agua y lo apañan y lo echan en sus cestas; asimismo, lo cogen en los arroyos desde que están secos, y para que Vuestra muy Real Alteza de las cosas de aquellas le envío un indio errado de los de aquella tierra que lo ha cogido él muchas veces; esto no lo tenga Vuestra muy Real Alteza a cosa de burla porque de verdad yo estoy bien certificado de muchos indios principales y caciques.

Yo Señor he estado bien cerca de aquellas sierras hasta una jornada, no he llegado a ellas porque no he podido a causa de la gente, porque llega hombre hasta donde puede y no hasta donde quiere, por el canto de aquellas sierras van unas tierras muy llanas, van la vía de hacia la parte de mediodía, dicen los indios que está la otra mar de allí tres jornadas; dícenme todos los caciques y los indios de aquella provincia de Comogre que hay tanto oro cogido en piezas en casa de los caciques de la otra mar que nos hacen estar a todos fuera de sentido; dicen que hay por todos los ríos de la otra costa oro en mucha cantidad y en granos muy gordos dicen que a casa de este Cacique Comogre vienen indios de la otra mar en canoas por un río que llegan a casa del cacique Comogre y traen oro de minas por fundir en muy gordos granos y mucho; el rescate que les dan por el oro es ropa de algodón e indios e indias hermosas, no los comen como la gente de hacia el río grande, dicen que es muy buena gente de buena conversación la de la otra costa; dícenme que la otra mar es muy buena para navegar en canoas porque está muy mansa a la continua, que nunca nada brava como la mar de esta banda según los indios dicen; yo creo que en aquella mar hay muchas islas, dicen que hay muchas perlas en mucha cantidad muy gordas y que tienen cestas de ellas los Caciques y que también las tienen todos los indios e indias generalmente, este río que va desde este Cacique Comogre a la otra mar, antes que llegue allá se hace tres brazos y cada uno de ellos entra por sí en la otra mar; dicen que por el brazo que entra hacia el Poniente vienen las perlas a rescatar en canoas a casa del cacique Comogre; dicen que el brazo que entra hacia el Levante entran las canoas con oro por todas partes que es cosa increíble y sin ninguna comparación y pues, que de tan gran tierra adonde tanto bien hay Nuestro Señor le ha hecho Señor no la debe de echar en olvido, que si Vuestra muy Real Alteza es servido de me dar y enviar gente, yo me atrevo a tanto mediante la bondad de Nuestro Señor de descubrir cosas tan altas y adonde puede haber tanto oro y tanta riqueza con que se puede conquistar mucha parte del mundo, y si de esto Vuestra muy Real Majestad es servido para en las cosas que acá son menester de hacer, déjeme Vuestra muy Real Alteza el cargo.

Muy poderoso Señor una merced quiero suplicar a Vuestra Alteza me haga porque cumple mucho a su servicio, y es que Vuestra Alteza mande que ningún Bachiller en Leyes ni otro ninguno sino fuere de Medicina pase a estas partes de la tierra firme so una gran pena que Vuestra Alteza para ello mande proveer, porque ningún Bachiller acá pasa que no sea diablo y tienen vida de diablos, y no solamente ellos son malos más aún hacen y tienen forma por donde haya mil pleitos y maldades.

(De la villa de Santa María del Antigua de la provincia de Darién en el golfo de Urava oy jueves a 20 de enero de 1513 años. De vuestra alteza hechura y crianza de sus mui reales manos i pies besa. Vasco Núñez de Balboa).




jueves, 2 de octubre de 2025

¿ERA JUSTO BALB0A?

 



3.4 -TALLER DIGITAL EN EL HOGAR.

BALBOA EN EL DARIÉN  Y SU FORMA DE IMPARTIR  JUSTICIA

INSTRUCCIONES:

Debe usted, joven, leer completamente el documento y contestar en la sección de comentarios, en forma de ensayo y no como cuestionario, las siguientes preguntas: 1. ¿Exactamente por qué Balboa impartió justicia o cuál fue el crimen cometido? 2. ¿Cómo impartió justicia y cuál fue el doble castigo impuesto?  3. ¿Cuál es mi opinión personal sobre la justicia de Balboa, estás de acuerdo con que hizo bien o en desacuerdo? Debe usarse un párrafo para cada pregunta o grupo de preguntas y un párrafo inicial adicional para el saludo a la clase y al profesor.  En total , cuatro párrafos.


FECHA DE ENTREGA: Domingo 4 de octubre entre 8 y 9.30 de la noche. Debes hacer un recorte y enviarlo al ´profesor como prueba de la hora en que lo confeccionó y además, debe reproducir el texto completo en el cuaderno para su evaluación en el aula de clase


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FRAGMENTO DE la Historia General y Natural de la Indias del cronista Gonzalo de Oviedo.   Página 20

“…y el cagique della se llamaba Torecha, y púsosele en defensa y matáronle en la guagábara á él y algunos indios suyos; y allí se halló un hermano suyo, vestido como müger, con   naguas, y usaba como muger, con los hombres, y otros dos indios de la mesma manera, que usaban como mugeres y assi con naguas : y los tenía el cacique por mancebas. Y esto se hacia en aquellas partes principalmcnte entre los caciques é otros indios, que se presciaban de tener tres é quatro, y aun veynte indios, para este sucio y abominable pecado. Y en aqueste viage hizo Vasco Nuñez quemar é aperrear quassicinqiienta destos, y los mismos caciques se los traían sin se los pedir, desque vieron que los mandaba matar, lo qual hacia porque les daba á entender que Dios en el cielo estaba muy enojado con ellos, porque hagian tal cosa, y por esso caian tantos rayos é tan espantables truenos; é por esso no les quería dar Dios el mahiz y la yuca. Y deste temor, porque Dios aplacasse su ira, le llevaban aquellos camayoas…”

 

INSTRUMENTO DE EVALUACIÓN

 

DESCRIPTOR

ptos

 

1

Saludo inicial completo al profesor y los compañeros

5

 

2

cuatro párrafos

10

 

3

Contesta cada una de las preguntas o grupo de preguntas formuladas.

5

 

4

Buen y suficiente contenido.

10

 

5

Ortografía y redacción correcta.  Apariencia de ensayo crítico.

10

 

6

Autoevaluación crítica

10

 

7

 

50

 

 




LOS HECHOS NARRADOS POR DE LAS CASAS SOBRE TIERRA FIRME-PEDRARIAS

 


INSTRUCCIONES: Usted, joven estudiante debe leer todo muy bien antes de empezar. Al final debe publicar sus respuesta en la sección de comentarios. Publique su comentario y luego envíe un recorte de pantalla como prueba de la hora en que realizó su post o comentario. Luego, reproduzca su comentario completo, para ser evaluado en el aula de clases. Este post deberá ser entregado entre las 4 y las seis de la tarde del día 3 de octubre. El que no pueda hacerlo por un motivo poderoso y comprobable lo hará en horario de 9.30 p.m.  a 10.00 p.m. y debe explicar el motivo poderoso por no haber cumplido el horario, al inicio de su post. 

El día de hoy analizaremos otro fragmento de la obra ya tratada en clases denominada Brevísima Relación de la Destrucción de la Indias, en la parte de América que en ese entonces ya se  llamaba Tierra Firme.  Esta sección o nueva gobernación ya había tenido un gobernador (Diego de Nicuesa) cuyo destino o muerte no se sabía cuál había sido, pero en lo cual, con toda seguridad, había influido Vasco Núñez de Balbo, que además, como si fuera poco, se había encargado de neutralizar al Bachiller Fernández de Enciso y que, además, se percibía como un rebelde peligroso. Ese nuevo gobernador venía con un verdadero séquito. Imaginémoslo, desembarcando en Santa María la Antigua del Darién, con cientos de acompañantes, con los nuevos funcionarios y capitanes, vestido de seda y con la intención de juzgar rápidamente a Balboa y ajusticiarlo.

En el trabajo usted, joven estudiante contestará o hará su comentario como ensayo, sin copia, sin uso de I.A., con sus palabras de forma coherente y sin que su respuesta guarde ningún parecido con un cuestionario estilo “PRIMER CICLO”. Doy por sentado, que trato con estudiantes con mayor madurez, creatividad y uso del pensamiento crítico.  Deberá contestar las siguientes preguntas sin escribirlas en el texto o comentario o post: 1. ¿Quién era el nuevo gobernador o cuál era su nombre?  2. ¿De qué fue testigo fray Francisco de san Román en cuánto a castigos y número de muertes?  3. ¿Cuántos muertos en total dice De las Casas que provocó el nuevo gobernador y cómo exactamente trataban a las mujeres?  4. ¿Qué es el requerimiento y cómo lo aplicaban, y qué provecho sacaban de él, los españoles? 5. ¿Qué aprendiste relevante en esta lectura?

El primer párrafo lo iniciarás así.  “Saludos a mis compañeros y al profesor….”.  “En esta ocasión estaré compartiendo con ustedes mis palabras sobre…”

El segundo párrafo lo iniciarás así: “Sobre los excesos cometidos por el “infelice gobernador”, en las tierras que algún día se convertirían en la república de Panamá, me gustaría compartir con ustedes lo que cita De las Casas, que escuchó de un Fray llamado Francisco de San Román. Él dice, sobre las acciones de ese capitán y los muertos ocasionados, que…”

El tercer párrafo lo iniciarán así: “Como si esto no fuese suficiente, me causa… (habla el estudiante) la cantidad de muertos que ocasionó ese gobernador y sus capitanes, porque en la lectura vemos cuando se menciona que…”

El cuarto párrafo lo iniciarán así: “Pero, si había algo que me impactó fue la forma como aplicaban el requerimiento como excusa para sacar provecho. Ellos, los españoles,…”

El quinto párrafo lo iniciarán así: “No puedo creer la cantidad de muertos que provocaron en estas tierras…”

El sexto párrafo lo iniciarán así:  “Esta lectura tiene para mí mucho valor porque me ha ayudado a comprender y a reafirmar ...”

CRITERIOS:

SALUDOS ……..5 PUNTOS

CONTENIDO…..50 PUNTOS

REDACCIÓN Y ORTOGRAFÍA……10 PUNTOS


A continuación, seleccione la butaca, siéntese cómodamente y dispóngase a disfrutar( o a enojarse) al hacer la lectura.

Fragmento de la Brevísima Relación de la Destrucción de las Indias de Fray Bartolomé de las Casas.

Tomado de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes y disponible en el siguiente enlace:

http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/brevsima-relacin-de-la-destruccin-de-las-indias0/html/847e3bed-827e-4ca7-bb80-fdcde7ac955e_18.html

“El año de mil y quinientos y catorce pasó a la Tierra Firme un infelice gobernador, crudelísimo tirano, sin alguna piedad ni aun prudencia, como un instrumento del furor divino, muy de propósito para poblar en aquella tierra con mucha gente de españoles. Y aunque algunos tiranos habían ido a la Tierra Firme y habían robado y matado y escandalizado mucha gente, pero había sido a la costa de la mar, salteando y robando lo que podían. Mas éste excedió a todos los otros que antes dél habían ido y a los de todas las islas, y sus hechos nefarios a todas las abominaciones pasadas. No sólo a la costa de la mar, pero grandes tierras y reinos despobló y mató, echando inmensas gentes que en ellos había a los infiernos. Éste despobló desde muchas leguas arriba del Darién hasta el reino y provincias de Nicaragua inclusive, que son más de quinientas leguas, y la mejor y más felice y poblada tierra que se cree haber en el mundo, donde había muy muchos grandes señores, infinitas y grandes poblaciones, grandísimas riquezas de oro, porque hasta aquel tiempo en ninguna parte había parecido sobre la tierra tanto, porque aunque de la isla Española se había henchido casi España de oro y de más fino oro, pero había sido sacado con los indios de las entrañas de la tierra de las minas dichas, donde, como se dijo, murieron. Este gobernador y su gente inventó nuevas maneras de crueldades y de dar tormentos a los indios porque descubriesen y les diesen oro. Capitán hubo suyo que en una entrada que hizo por mandado dél para robar y extirpar gentes mató sobre cuarenta mil ánimas, que vido por sus ojos un religioso de San Francisco que con él iba que se llamaba fray Francisco de San Román, metiéndolos a espada, quemándolos vivos y echándolos a perros bravos y atormentándolos con diversos tormentos. Y porque la ceguedad perniciosísima que siempre han tenido hasta hoy los que han regido las Indias en disponer y ordenar la conversión y salvación de aquellas gentes, la cual siempre han pospuesto (con verdad se dice esto) en la obra y efecto, puesto que por palabra hayan mostrado y colorado o disimulado otra cosa, ha llegado a tanta profundidad que hayan imaginado y practicado y mandado que se les hagan a los indios requerimientos que vengan a la fe y a dar la obediencia a los reyes de Castilla; si no, que les harán guerra a fuego y a sangre y los matarán y cativarán, etc. Como si el hijo de Dios que murió por cada uno dellos hobiera en su ley mandado cuando dijo: «Euntes docete omnes gentes»  que se hiciesen requerimientos a los infieles pacíficos y quietos y que tienen sus tierras propias; y si no la recibiesen luego sin otra predicación y doctrina, y si no se diesen a sí mesmos al señorío del rey que nunca oyeron ni vieron especialmente, cuya gente y mensajeros son tan crueles, tan desapiadados y tan horribles tiranos, perdiesen por el mesmo caso la hacienda y las tierras, la libertad, las mujeres e hijos con todas sus vidas, que es cosa absurda y estulta y digna de todo vituperio y escarnio e infierno. Así que, como llevase aquel triste y malaventurado gobernador instrución que hiciese los dichos requerimientos, para más justificallos (siendo ellos de sí mesmos absurdos, irracionables e injustísimos) mandaba, o los ladrones que enviaba lo hacían cuando acordaban de ir a saltear y robar algún pueblo de que tenían noticia tener oro, estando los indios en sus pueblos y casas seguros, íbanse de noche los tristes españoles salteadores hasta media legua del pueblo, y allí aquella noche entre sí mesmos apregonaban o leían el dicho requerimiento, diciendo: «Caciques e indios desta tierra firme de tal pueblo, hacemos os saber que hay un Dios y un Papa y un rey de Castilla que es señor de estas tierras: venid luego a le dar la obediencia, etc. Y si no, sabed que os haremos guerra y mataremos y cativaremos, etc.». Y al cuarto del alba, estando los inocentes durmiendo con sus mujeres e hijos, daban en el pueblo poniendo fuego a las casas, que comúnmente eran de paja, y quemaban vivos los niños y mujeres y muchos de los demás antes que acordasen. Mataban los que querían, y los que tomaban a vida mataban a tormentos por que dijesen de otros pueblos de oro o de más oro de lo que allí hallaban, y los que restaban herrábanlos por esclavos.

Iban después, acabado o apagado el fuego, a buscar el oro que había en las casas. Desta manera y en estas obras se ocupó aquel hombre perdido con todos los malos cristianos que llevó desde el año de catorce hasta el año de veinte y uno o veinte y dos, enviando en aquellas entradas cinco y seis y más criados, por los cuales le daban tantas partes (allende de la que le cabía por capitán general) de todo el oro y perlas y joyas que robaban y de los esclavos que hacían. Lo mesmo hacían los oficiales del rey, enviando cada uno los más mozos o criados que podía; y el obispo primero de aquel reino enviaba también sus criados por tener su parte en aquella granjería. Más oro robaron en aquel tiempo de aquel reino (a lo que yo puedo juzgar) de un millón de castellanos, y creo que me acorto, y no se hallará que enviaron al rey sino tres mil castellanos de todo aquello robado, y más gentes destruyeron de ochocientas mil ánimas. Los otros tiranos gobernadores que allí sucedieron hasta el año de treinta y tres mataron y consintieron matar, con la tiránica servidumbre que a las guerras sucedió, los que restaban. Entre infinitas maldades que éste hizo y consintió hacer el tiempo que gobernó, fue que dándole un cacique o señor de su voluntad o por miedo (como más es verdad) nueve mil castellanos, no contentos con esto prendieron al dicho señor y átanlo a un palo sentado en el suelo y, extendidos los pies, pónenle fuego a ellos porque diese más oro, y él envió a su casa y trajeron otros tres mil castellanos; tórnanle a dar tormentos y, él no dando más oro porque no lo tenía o porque no lo quería dar57, tuviéronle de aquella manera hasta que los tuétanos le salieron por las plantas, y así murió. Y déstos fueron infinitas veces las que a señores mataron y atormentaron por sacalles oro.

Otra vez, yendo a saltear cierta capitanía58 de españoles, llegaron a un monte donde estaba recogida y escondida por huir de tan pestilenciales y horribles obras de los cristianos mucha gente, y dando de súbito sobre ella, tomaron setenta o ochenta doncellas y mujeres, muertos muchos que pudieron matar. Otro día juntáronse muchos indios e iban tras los cristianos peleando, por el ansia de sus mujeres e hijas; y viéndose los cristianos apretados, no quisieron soltar la cabalgada, sino meten las espadas por las barrigas de las muchachas y mujeres, y no dejaron de todas ochenta una viva. Los indios, que se les  rasgaban las entrañas de dolor, daban gritos y decían: «Oh, malos hombres, crueles cristianos, ¿a las iras matáis?». Ira llaman en aquella tierra a las mujeres, cuasi diciendo: «Matar las mujeres señal es de abominables y crueles hombres bestiales».

A diez o quince leguas de Panamá estaba un gran señor que se llamaba Paris, y muy rico de oro. Fueron allá los cristianos y recibiólos como si fueran hermanos suyos, y presentó al capitán cincuenta mil castellanos de su voluntad. El capitán y los cristianos parecióles que quien daba aquella cantidad de su gracia que debía de tener mucho tesoro, que era el fin y consuelo de sus trabajos; disimularon y dicen que se quieren partir, y tornan al cuarto del alba y dan sobre seguro en el pueblo, quémanlo con fuego que pusieron, mataron y quemaron mucha gente, y robaron cincuenta o sesenta mil castellanos otros, y el cacique o señor escapóse, que no le mataron o prendieron. Juntó presto la más gente que pudo y a cabo de dos o tres días alcanzó los cristianos, que llevaban sus ciento y treinta o cuarenta mil castellanos y da en el los varonilmente y mata cincuenta cristianos y tómales todo el oro, escapándose los otros huyendo y bien heridos. Después tornan muchos cristianos sobre el dicho cacique y asoláronlo a él y a infinita de su gente, y los demás pusieron y mataron en la ordinaria servidumbre. Por manera que no hay hoy vestigio ni señal de que haya habido allí pueblo ni hombre nacido, teniendo treinta leguas llenas de gente de señorío. Déstas no tienen cuento las matanzas y perdiciones que aquel mísero hombre, con su compañía, en aquellos reinos que despobló hizo.”






PEDRARIAS Y SUS CAPITANES

  PEDRARIAS: Artículo tomado del diario “La Estrella de Panamá”.     http://laestrella.com.pa/panama/nacional/odiado-conquista-leyenda-negra...